Tras 52 horas y 9 minutos, a lo largo de cinco días de sesión, la mayoría de Morena en la Cámara de Diputados consumó ayer el golpe presupuestal para el 2022 y la Oposición respondió dando por muerta la reforma eléctrica del Presidente Andrés Manuel López Obrador.
Del gasto por 7 billones 088 mil millones de pesos para el año entrante, sólo se maniobró en 8 mil millones, que fueron recortes al INE y al Poder Judicial para distribuirlos entre las Secretarías de Agricultura, Bienestar y Salud.
«No entendimos si fue por inexperiencia, inmadurez o simple fanatismo que no hubo el oficio político», cuestionó el panista Jorge Triana la madrugada de ayer ante el rechazo de Morena y sus aliados a cualquier ajuste.
«Cuando venga el Presidente a pedirles cuentas sobre su reforma energética, recuérdenle que ésta ha muerto», afirmó.










