El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, ha condenado enérgicamente las nuevas medidas antinmigrantes implementadas en Texas, Estados Unidos, calificándolas de «barbaridad» y «exterminio». Los medios han informado que agentes locales tienen la orden de empujar a los inmigrantes hacia el río Bravo y negarles agua.
Durante su rueda de prensa diaria, López Obrador expresó: «Lo primero, no lo creo. Sería una barbaridad, es extremo, es inhumano, es exterminio, no lo creo. Lo otro sí es posible, de que no se le dé agua a migrantes y que incluso se les persiga».
Estas declaraciones se producen después de que The Houston Chronicle y CNN informaran, basándose en correos electrónicos obtenidos, que la Policía estatal de Texas recibió órdenes de «empujar a los inmigrantes de vuelta al agua para que volvieran a México», incluyendo a bebés lactantes y niños. Los correos también revelan la orden de no proporcionar agua a los solicitantes de asilo, a pesar del calor extremo, describiendo estos actos como «inhumanos».
Si bien López Obrador mostró incredulidad ante los informes de empujar a los indocumentados, recordó que en Texas «se llegó en un tiempo a cazar a migrantes», haciendo referencia a acciones previas en contra de la comunidad migrante.
El presidente reiteró sus críticas hacia las barreras de alambre de púas y las boyas colocadas en el río Bravo por el gobernador republicano de Texas, Greg Abbott, en la zona fronteriza de Eagle Pass. Además, calificó estas acciones como propaganda y publicidad, afirmando que la franja de restricción es pequeña y busca obtener votos, aunque cree que ya no funciona como antes.
López Obrador ha confrontado a los republicanos en los últimos meses, incluyendo a Abbott y al gobernador de Florida, Ron DeSantis, por sus políticas antinmigrantes. Por otro lado, reveló que se reunió recientemente con la nueva gobernadora demócrata de Arizona, Katie Hobbs, a quien describió como una «muy buena persona».
Los republicanos han intensificado sus políticas antinmigrantes tras la expiración en mayo pasado del Título 42, una medida implementada por el expresidente Donald Trump que permitía la deportación inmediata de personas con el argumento de la pandemia.
López Obrador advirtió que su gobierno continuará denunciando a todos los políticos antinmigrantes y antimexicanos en Estados Unidos, señalando que los conservadores utilizan estas estrategias para obtener votos, mientras que ellos seguirán defendiendo los derechos de los migrantes.










