Barbie», el muy esperado largometraje de Greta Gerwig, se prepara para su estreno mundial este jueves, a pesar de los contratiempos de la huelga del Sindicato de Actores de Hollywood (SAG-AFTRA) en su última semana de promoción. La película, protagonizada por Margot Robbie como Barbie y Ryan Gosling como Ken, ha despertado expectativas en un público amplio, más allá de los apasionados seguidores de la muñeca.
La combinación de ternura, humor y una aguda crítica a los roles de género impuestos por la sociedad caracterizan esta nueva obra de Gerwig, una cineasta que se ha destacado en el cine independiente y hoy se revela como una de las más brillantes de la industria.
Con un presupuesto de 100 millones de dólares, «Barbie» añade un nuevo capítulo al legado audiovisual de la famosa muñeca de Mattel, que ha contado con hasta treinta versiones en diferentes formatos desde su primera aparición en «Barbie and the Rockers: Out of This World» de 1987. La actriz America Ferrera, quien interpreta a Gloria en el filme, describió la película a EFE como «divertidísima, inteligente, llena de corazón y mucho más profunda de lo que uno espera de una película de Barbie».
Los elementos destacables de la película incluyen referencias a éxitos cinematográficos como «2001: A Space Odyssey», una creatividad y originalidad en la narración, y la intención de transmitir un mensaje de inclusión. Todo esto, mientras mantiene viva la cuestión de si la muñeca Barbie históricamente ha propagado un mensaje de superación y diversidad profesional, o ha afianzado estándares de belleza poco realistas.
Casi 65 años después de la creación de Barbie por Ruth Handler, fundadora de Mattel, Gerwig reflexiona en su película sobre temas como la representación femenina, el empoderamiento y hasta la masculinidad tóxica. Sorprendentemente, la película no evita la crítica hacia Mattel, incluso llegando a calificar a Barbie como «una herramienta del capitalismo sexualizado que hizo retroceder años al movimiento feminista».
El coguionista de Gerwig, Noah Baumbach, ayuda a explorar estas preguntas en dos horas de película, manteniendo el ritmo con una sucesión de chistes e ingeniosas escenas protagonizadas por las diversas incarnaciones de Barbie y Ken.
Los fans esperan con ansias el estreno de la película, preparándose para vestir sus mejores atuendos rosados para ver una creación que promete no dejarles indiferentes. «Si la gente sale de esta película sintiendo el impulso de expresar mejor como son ellos mismos, creo que se habrá conseguido el objetivo y habrá sido un triunfo fantástico», concluyó Ferrera.










