En un sorprendente giro de acontecimientos, Daniel Ricciardo, piloto australiano, vuelve a la parrilla de la Fórmula Uno este fin de semana con Alpha Tauri, sustituyendo al neerlandés Nyck de Vries. Ricciardo, que ha estado trabajando como probador para Red Bull durante esta temporada, admitió en una rueda de prensa este jueves en el Hungaroring, sede del Gran Premio de Hungría, que siempre confió en regresar, pero no esperaba que fuera tan pronto.
“Es bueno estar de vuelta. Todo me resulta muy familiar todavía, porque no ha pasado tanto tiempo. Volver de nuevo a la familia de Red Bull me trae muchos sentimientos antiguos, también de cuando integraba el equipo júnior», declaró un emocionado Ricciardo.
Con ocho victorias en la F1, todas con Red Bull excepto la última, obtenida hace dos años con McLaren en Monza, Italia, el piloto de 34 años se muestra entusiasmado por su retorno a la competición, aunque admite su sorpresa.
«Nunca sabes lo que puede pasar, pero es cierto que no esperaba estar ya de vuelta en Budapest. Estoy sorprendido, aunque no tanto», confesó el piloto oriundo de Perth, quien ya formó parte de Toro Rosso, el anterior nombre de su ‘nueva’ escudería.
Ricciardo confesó que su tiempo alejado de la pista le permitió «cambiar de rutinas y recuperar energías», pero también admitió que echa de menos la competición. «Tener más tiempo libre fue un lujo y estuvo bien, pero también es verdad que estoy acostumbrado a estar aquí, así que tampoco va a ser algo muy diferente», señaló.
Después de una satisfactoria prueba con Red Bull en Silverstone, Ricciardo se siente preparado para su regreso oficial al volante. «Necesitaba ese ‘tick’; y la verdad es que el ‘flow’ llegó pronto. Ahora es otra cosa. El coche es diferente; y el reto es diferente, también», dijo Ricciardo, apuntando al próximo desafío en el Gran Premio de Hungría este fin de semana.










