Hace una década, Mónica Salazar se mudó desde Monterrey a Los Ángeles para seguir su sueño en la industria del cine. Ahora, 12 años y un Ariel después, ese sueño parece más real que nunca. Salazar fue coeditora en la película «Bardo, Falsa Crónica de unas Cuantas Verdades», dirigida por Alejandro G. Iñárritu, que se llevó ocho premios Ariel, incluido el de Mejor Edición, que compartió con el aclamado director.
La regiomontana de 32 años, que se especializó en edición cinematográfica, no solo cumplió el sueño de trabajar con Iñárritu sino que también obtuvo reconocimiento por su talento. «Fue un reto todos los días trabajar con Alejandro. Fue como hacer una maestría. Aprendí un montón de cosas», señaló Salazar.
Un encuentro fortuito con Iñárritu a través de una amiga en común, quien trabajó como productora ejecutiva en «Bardo», le abrió la puerta a esta oportunidad de oro. Iñárritu buscaba específicamente un editor mexicano para su proyecto, y Salazar encajó a la perfección.
«Siempre he creído que la edición es donde una historia toma vida de verdad. Es como cuando un bebé empieza a caminar», compartió Salazar sobre su amor por la edición. Tras su experiencia en «Bardo», Salazar se siente más preparada que nunca para futuros desafíos. «Pasé de trabajar en proyectos pequeños a uno de calibre altísimo», añadió.
Después de llevarse el Ariel a Mejor Edición, Iñárritu no escatimó en elogios para su colega: «Fue maravilloso conocer a Mónica Salazar, quien es una artista».
Para Salazar, el premio Ariel es más que un reconocimiento; es una confirmación de que hizo lo correcto al seguir su pasión. «Es un honor recibir este galardón, especialmente porque vino de mi propio país y porque tuve el privilegio de trabajar con el mejor cineasta de nuestra época», dijo emocionada.
Ambos artistas están abiertos a colaborar de nuevo en futuros proyectos, aunque como comenta Salazar, «no sabemos qué va a pasar en el futuro». Lo que sí es seguro es que esta regiomontana ha dejado una huella imborrable en el cine mexicano.










